Físicamente se considera un coloide, de partículas extremadamente pequeñas y superficie lisa. El diámetro de las partículas de la arcilla es inferior a 0,002 mm.
El poder limpiador y regenerador de la arcilla es conocido desde la antigüedad, y es una sana alternativa para el tratamiento de la piel.
La ventaja de la mascarilla de arcilla es que puede mezclarse con las plantas o ingredientes necesarios para conseguir el efecto deseado.
Acción terapéutica de la arcilla: La naturaleza de este tipo de tierras es de propiedades complejas, que se resumen en dos fases fundamentales.
Por un lado su capacidad de absorción facilita la limpieza de la epidermis, mientras que por otro le transfiere sales minerales que la nutren en profundidad.
Su efecto depurativo se mantiene durante varios días.
Su permeabilidad permite la oxigenación de la piel.
Puede mezclarse con aromas, plantas, infusiones, aceites esenciales, etc…
Preparación: Lo mejor es adquirirla en polvo, ya sea blanca, roja o verde, y añadirle los productos deseados.
La base puede ser de agua, con lo que conseguimos una consistencia grumosa que se irá secando poco a poco sobre la piel, o de aceite, con lo que conseguimos una consistencia elástica.
Para lograr un beneficio completo el tiempo de exposición deberá ser de una hora más o menos, aplicando una capa de medio centímetro, que se irá reduciendo con el tiempo.
Según el tipo de piel: Piel seca: Pueden añadirse purés de aguacate, melocotón, pera o miel.
Piel normal: puede añadirse levadura de cerveza, zanahoria, pepino, yogur o miel.
Piel grasa: levadura de cerveza, huevo, pepino, yogur o limón.
No comments:
Post a Comment